“Catastrazo” y fin de los aplazamientos. Sorpresas de la subida de impuestos.

Ya tenemos la subida de impuestos publicada en el BOE de 3 de diciembre de 2016, y con ella las sorpresas. Se sabía la subida del Impuesto de sociedades, de los impuestos especiales y del tabaco. Pero lo que no nos comentó el Ejecutivo fue otras medidas que nos afectarán el próximo año, tanto a empresas como a particulares.

La primera de la sorpresas, que seamos bien pensados, probablemente  fue a un lapsus del gobierno   el no informarnos, es de una nueva actualización (subida) de los valores catastrales y que afectará directamente en el pago del Impuesto de Bienes Inmuebles del ejercicio 2017, es decir un catastrazo en toda regla. No todo es culpa del gobierno, esta subida se ha realizado a instancia de 2.452 municipios al objeto de reforzar su capacidad financiera, a consta de la del contribuyente, como siempre. En el siguiente enlace podrán ver si su municipio ha sido uno de los solicitantes.

La otra sorpresa afecta directamente a empresas y autónomos, sin diferenciar su tamaño, facturación u otra variable. Nos referimos al fin prácticamente de los aplazamientos y fraccionamientos en nuestras obligaciones tributarias. A tal efecto se ha modificado el artículo 65.2 de la Ley General Tributaria, determinado cuando no podrán ser objeto de aplazamiento o fraccionamiento determinadas deudas tributarias, en concreto:

  1. Aquellas cuya exacción se realice por medio de efectos timbrados.
  2. Las correspondientes a obligaciones tributarias que deban cumplir el retenedor o el obligado a realizar ingresos a cuenta.
  3. En caso de concurso del obligado tributario, las que, de acuerdo con la legislación concursal, tengan la consideración de créditos contra la masa.
  4. Las resultantes de la ejecución de decisiones de recuperación de ayudas de Estado reguladas en el título VII de esta Ley.
  5. Las resultantes de la ejecución de resoluciones firmes total o parcialmente desestimatorias dictadas en un recurso o reclamación económico-administrativa o en un recurso contencioso-administrativo que previamente hayan sido objeto de suspensión durante la tramitación de dichos recursos o reclamaciones.
  6. Las derivadas de tributos que deban ser legalmente repercutidos salvo que se justifique debidamente que las cuotas repercutidas no han sido efectivamente pagadas.
  7. Las correspondientes a obligaciones tributarias que deba cumplir el obligado a realizar pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades.

Las solicitudes de aplazamiento o fraccionamiento a que se refieren los distintos párrafos de este apartado serán objeto de inadmisión.»

Por lo tanto ni las retenciones, ni los pagos a cuenta, ni los pagos fraccionados, ni las solicitudes de fraccionamiento de la deuda después de presentar un recursos o reclamaciones con solicitud de suspensión en el mismo, podrán ser objeto de de aplazamiento o fraccionamiento. Mención especial a los ingresos de los tributos a repercutir (por ejemplo: el IVA) ya que solo se podrá fraccionar en el caso de que se acredite que efectivamente no se haya cobrado el IVA repercutido. No debemos de olvidar los efectos de una solicitud de aplazamiento o fraccionamiento referente a estos casos, ya que su inadmisión de forma obligatoria, genera la entrada en ejecutiva de forma inmediata de la deuda con el consiguiente recargo de apremio. Por tanto, esto va a suponer a tener en cuenta en nuestras previsiones de pago, más que nunca, el de impuestos.

 



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